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Lo que me enseño Darth Vader de ser padre.

Darth Vader
Foto de German
Por: German Espinosa G.

El martes pasado fue el 4 de mayo, una fecha conocida para todos los que somos fanáticos de la saga de Las Guerras de Las Galaxias como el “Star Wars Day” o “May the 4th Be With You”. En vista de esto, he decidido escribir este artículo, acerca del villano de la saga, Darth Vader y la relación con su hijo Luke Skywalker.

Antes de empezar y como dato curioso, les comparto que “May the 4th Be With You” comenzó a partir de un anuncio político británico. El 4 de mayo de 1979, el Reino Unido eligió a Margaret Thatcher como su Primera Ministra y para celebrar la victoria de Thatcher, su partido puso un anuncio en el periódico, que decía: “May the Fourth Be With You, Maggie. Congratulations!”, lo que dio lugar a un juego de palabras con la icónica frase de la película Star Wars de 1977, “Que la fuerza te acompañe (May the Force be with you)”.

Nunca olvidaré la primera vez que vi la segunda película de la saga y en lo personal mi favorita, “El imperio contrataca”, fue en el ya desaparecido Autocine de Tumba Muerto cuando tan solo tenía cinco años. Incluso si no eres fanático de “La Guerra de las Galaxias” probablemente conozcas la escena culminante donde Luke Skywalker se enfrenta a Darth Vader en una batalla épica con sables de luz en la Ciudad Nube. Es aquí donde Vader revela la impactante noticia de que es el padre de Luke.

Recuerdo estar absolutamente atónito por esta revelación y aunque es muy poco probable que Darth Vader se saque un premio al padre del año, considero que hay algunas lecciones para padres que puede darnos desde La galaxia muy, muy lejana.

1. Comparta sus pasiones con sus hijos.

Durante la misma escena en la que Vader le dijo a Luke que era su padre, también invitó a su hijo a unirse a él y pasarse al “Lado oscuro”. Vader le prometió a Luke que podrían poner orden en la galaxia y gobernar como padre e hijo. De alguna manera se podría decir que Vader invitó a Luke a unirse al “Negocio familiar”.

Esto nos plantea una pregunta importante como padres, ¿Hemos hecho un esfuerzo por compartir nuestras propias pasiones con nuestros hijos? Trabajamos todo el día mientras ellos estudian, lo que significa que nuestros hijos desconocen dónde nosotros hacemos nuestra inversión de tiempo y esfuerzo, por lo que ya sea en el trabajo o en el ocio, nos corresponde hacer un esfuerzo intencional para invitar a nuestros hijos a que se unan a nosotros en las cosas que más nos importan.

2. Ser padre significa hacer sacrificios.

La segunda lección que aprendemos de Darth Vader como padre podría ser la más obvia. En el climax de “El Regreso del Jedi (tercera película)”, Vader tomó la decisión de cambiar de bando. Rechazó el lado oscuro y se volvió hacia la luz. Esto era algo que su hijo Luke anhelaba, que todavía quedara un hilo de bondad en su padre, el hombre que había sido un villano temible durante dos películas y media. La elección de Vader fue la única forma de salvar a su hijo Luke y al final la decisión le costó su propia vida.

La decisión de Vader es un recordatorio para los padres, sobre nuestro deber de sacrificarnos por el bien de nuestros hijos. Si bien la mayoría de nosotros nunca tendremos la necesidad de hacer ese sacrificio máximo por nuestros hijos, tenemos cientos de pequeños momentos todos los días para hacer lo que hizo Vader: anteponer el bienestar de nuestros hijos al nuestro. Los primeros días de la crianza de nuestros hijos, requieren que nos levantemos en medio de la noche y cambiemos pañales sucios o preparemos un biberón. A medida que nuestros hijos crecen, podemos optar por pasar un sábado jugando con nuestros hijos en lugar de hacer diligencias, asistir a un recital o presentación en lugar de disfrutar de un evento deportivo o dejar de lado las últimas actualizaciones de las redes sociales para escuchar qué está pasando en la vida de nuestros hijos.

3. Cómo termines no depende de cómo hayas comenzado.

Darth Vader como padre no empieza nada bien. Toma a su hija prisionera, se queda al margen mientras su planeta es destruido, está en el primer plano cuando el mentor de Luke, Obi-Wan Kenobi, se sacrifica por Luke, Leia y sus compañeros, congela al novio de la hija, Han Solo, (Bueno tal vez eso se puede perdonar) y también le corta la mano a su hijo Luke durante la batalla en la cima de Ciudad Nube.

Pero esta última lección podría ser la más importante. El legado de Vader como padre no se ve en esos momentos en los que comenzó. Se ve, en cambio, en como terminaron las cosas.

Cada uno de nosotros tiene defectos como padre y es posible que seamos dolorosamente conscientes de las formas en que esto está afectando a nuestros hijos. De la misma manera que Luke esperaba más allá de toda esperanza poder ayudar a sacar lo mejor de su padre y cambiar su historia, nuestros hijos esperan lo mismo de nosotros. Nos toca, entonces, abrazar el privilegio que tenemos como padres de amar a nuestros hijos y en aquellas cosas en las que nos quedamos cortos, estar dispuestos a mejorar y volver a intentarlo.

¿Qué otras enseñanzas podemos sacar de esta película que nos ayude a ser mejores padres? Por favor, ¡compártelo y déjanos tu opinión!

¡Compartelo con otros padres!

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